Todos crecemos, de repente nos acordamos de esos días en los que vivíamos peleando, en los que me hacían llorar con sus juegos brutos o en los que compartían solo ustedes dos.
De los tres, ustedes siempre fueron los hermanos más unidos. Yo soy la ultima, la única nena, la que nunca formo, forma ni formara parte de sus planes.
A veces nos miro. Ya no somos los tres pequeños de antes. Dejaron de ser parte de mi para convertirse en la otra mitad de una persona que los complementa por completo.
Estoy segura de que la vida nos va a llevar por caminos totalmente diferentes, pero se que siempre vamos a volver a compartir lo que nos gusta, siempre vamos a volver a lugares que eran solo nuestros. Vamos a mirarnos y vamos a recordar las mejores anécdotas, las que nunca vamos a borrar.
Anónimo.
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