Abrir los ojos

La vida es un laberinto. Muchas veces seguimos por un camino que no tiene fin, que no logramos llegar a nuestro objetivo. A veces nos acompaña un amigo, o eso es lo que creemos, que puede ayudarnos a salir de allí o puede que tome su camino y se olvide de nosotros.
La verdad es que es dificultoso darse cuenta quien está para nosotros siempre y quien solo está cuando le conviene.
A veces la gente nos hace daño. La mayoria de nosotros no se aleja. El por qué nunca se sabe. Hay quienes creen que la gente puede cambiar. Otros se quedan porque los asusta la soledad. Al final siempre terminanos lastimados.
Abrí los ojos, no le temas a las personas, cuando alguien es tóxico o te hace daño, lo mejor es alejarlo.
De esa manera uno puede vivir tranquilo y se olvida de intentar satisfacer a los demás.

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